The Moon Gate

Apuntes de algunos días

My Photo
Name:
Location: Valencia, Spain

Friday, December 23, 2005

Let it snow,let it snow,let it snow...


Navidades...
Las tenía como unas vacaciones lejanas,lejanas...Pero aquí están.Hace nada estaba yo tomándome helados enormes en la orilla de la playa y achicharrándome con una camiseta para no quemarme con el sol...Y ahora estoy con más capas que una cebolla y además, enrroscada en una manta...Del frío que hace...Sí,pero me encaanta este frío!Y me encantan las Navidades!Mucha gente toma estos días como los más hipócritas, como los días en que el consumismo se puede hasta oler en cada esquina del centro de la ciudad. De aquí para allá, todos con prisa, buscando algo que pueda iluminar los ojos a los que más se quiere:hermanos mayores, hermanitas chiquitinas, los papás,los abuelos que viven lejos...o incluso a las parejas.Mi hermano, por ejemplo, iba ayer recorriendo cada planta del Corte Inglés buscandóle a su novia algo "que le guste de verdad,que no sea lo mismo de siempre", y riñéndome por que decía que no le ayudaba nada y que ya podría cooperar.
Bueno.Es verdad que cada año la ilusión se me esconde un poquito,es cierto que ya no soy esa niña que desde finales de Noviembre iba contando los días para poder montar el árbol e incluso decorar su cuarto, ni tampoco aquella que mientras la profesora se volvía para escribir en la pizarra, se pasaba notitas con Noemí,Eva o Carolina para preguntarles qué se iban a pedir para los Reyes, y que ella iba a pedirse una casita enorme de muñecas que había visto en el escaparate de la tienda Miel y Limón cuando paseaba con su tía...
Ahora mismo, sonrío cuando pienso en ello.Me gustan los recuerdos.Cuánto echo de menos los 8 años,los 10, hasta podría decir los 12...A partir de ahí,puede ser que creciera.
Recuerdo cómo cada año, las primas, mis hermanos y yo íbamos ya a las 7 de la tarde al piso de los yayos, a ayudarles a montar la cena de los mayores...Nosotros cenábamos en la minúscula mesita de la cocina viendo en la tele esos programas tan rollo de Nochebuena a los que casi no prestábamos atención, de lo emocionados que estábamos y de lo nerviosos por que llegara la hora de ir al cuarto de la abuela, con la luz apagada, a buscar nuestros regalos.Comíamos a toda prisa las míticas natillas de todos los años con la galleta en el centro que nos preparaba la yaya, y con bengalas íbamos por el pasillo, de más pequeño a más mayor, todos los primos, para buscar los regalos.
Recuerdo cómo pegábamos saltos por entrar primero, y cuando ya habíamos recogido los regalos y los dejábamos en el salón, corríamos de nuevo a la habitación a ver si se nos había olvidado alguno.Mi prima y yo,casi siempre.Después nos lo enseñábamos todo,y les dábamos mil besos a todos...
Siempre montábamos muchísimo alboroto, y como las paredes del piso de mis abuelos son tan delgadísimas, en el piso de al lado, el perrito blanco de la cotilla de la vecina de mi abuela, se ponía nervioso y no dejaba de ladrar hasta que cogíamos el ascensor y nos íbamos.
"Feliz Navidad yayos, hasta muy pronto".Volvíamos a casa, mis hermanos pequeños se dormían en el trayecto,y después cada uno cogía sus regalos y los ponía a modo de exposición en su cama,para admirarlos una y otra vez.
Si ese día había acabado con una sonrisa enorme,al día siguiente era más grande aún.Veíamos a la otra parte de la familia,con muchos más primos, con un tremendo banquete para todos.Los más pequeños,cuando llegaban, se encontraban con un regalito pequeño y con una bolsa de chucherías en sus platos.Luego los primos más mayores se volvían a casa, los más pequeños pedíamos quedarnos un poco más.A mí, por ejemplo, me encantaba meterme en el cuarto de mi abuela,entre sus viejas mantas viendo películas navideñas y comiéndome mis chucherías.
Por lo demás, los siguientes días casi siempre los pasábamos en casa de la abuela,y nunca en casa.El día de las bromas, nos lo pasábamos en grande.Íbamos por el centro con mi tía, comprábamos en una minúscula tienda mil tonterías, merendábamos chocolate con churros en Santa Catalina.Y yo,para variar, horchata con rosquilletas.
El día de Reyes, era el mejor de todas las Navidades.La noche antes, cenábamos fuera, y cuando llegábamos a casa llenábamos un plato de galletas y tres vasos con vino.Cada uno de los cuatro hermanos colocábamos un zapato derecho bajo la escalera,con nuestro nombre dentro de un papel enrroscado.Pronto nos mandaban a cada uno a su cama...Pero acabábamos juntando dos camas y dormíamos todos juntos.Solíamos despertarnos mucho antes que nuestros padres,el primero que se despertaba avisaba a los demás : "¡QUE ES EL DÍA DE REYEEES!",y todos corríamos a la cama de nuestros padres.Nos metíamos dentro,tirábamos la manta al suelo,y sacábamos a mi padre y a mi madre de la cama.En pijama, nos recorríamos la casa entera para ver dónde estaban los regalos escondidos.Algunos años,era en la cocina, otros, en el salón, o hasta en el ático.Mi hermano mayor se ponía al frente de la expedición, y de mayor a menor, le seguíamos por todos lados.
Esas mañanas del 6 de Enero las recuerdo muy bien,todas fueron muy parecidas e igual de estupendas.Todas,todas,todas.Lo siguen siendo.Pero no es lo mismo... No somos los mismos.


Todo lo veíamos con una emoción enorme, todo parecía ser perfecto.Ahora también podría verse así, podríamos hacer exactamente lo mismo...Sin embargo no lo es...Creo que aún tengo más tontería que años atrás.Preocupaciones,casi siempre.Estupideces.¿Cuanto más mayor, más estúpida?¿Y no debería ser al revés?
Mucha gente me dice que me olvide...Que no piense en nada..Que es que pienso demasiado en todo.Es la verdad.
Al final hasta acabo cansándome de analizar tantísimo las situaciones que vivo el día al día. Lo pienso y me siento boba no,bobísima.¿Qué necesidad tengo de amargarme?No vale la pena.Muchas otras cosas importan mucho más.
Hoy andaba pensando en mis cosas, como de costumbre.Hoy es 23 de Diciembre del 2005, día antes de las vacaciones.Hoy no me apetece hacer nada.No quiero estudiar, no quiero organizármelo todo.No tengo ninguna gana.
Echo la vista atrás : 23 de Diciembre de 1995,hace exactamente diez años.Contaba con apenas 8 años.Mi hermano pequeño hacía apenas un mes que había nacido; yo siempre estaba tan ilusionada con todo.En un día como ése, y sobre estas horas, yo estaría en la calle,yo estaría pasándomelo tan ricamente dando vueltas con la bicicleta por la Pinada con Isis o Macarena, y mi madre tal vez estaría llamándome desde la puerta de la cocina para que entráramos de una vez, yo y la bici, en casa : "Cogerás una pulmonía y pasado mañana no podrás ir a casa de la yaya a por los regalos".
Ahora es mi madre la que, de hecho, acaba de entrar en mi habitación diciéndome que ya está bien de quedarme en casa toda la tarde y que salga de una vez. Resulta curioso cómo nos apagamos poco a poco conforme crecemos.
Pienso en las ganas que tenía yo antes por hacer todo, por disfrutar de cada momento.Quizá tuviera una filosofía de vida distinta?Tal vez.Y tal vez fuera mucho mejor que la que tengo ahora.Tal vez no debería haber dejado nunca de ser niña...
Después de escribir esto,me siento de otra manera.No es haya cambiado de pensar repentinamente,simplemente puedo ver muchas cosas desde otro ángulo. Escribir siempre sienta bien...Pero es que las cosas a veces se complican tanto por una estupidez...No deberíamos complicarnos tanto la vida.
Haced memoria y recordad tiempos en los que todo marchaba bien.Volverán de nuevo...


"Hagas lo que hagas,nunca pierdas la inocencia..."