Una.Una sola.Y poco más
Y la alarma del móvil vuelve a sonar.El día anterior lo había colocado en el escritorio en lugar de en la mesita de noche, para que así en cuanto oyera la melodía,se obligara a levantarse y con ello, a despejarse.
Su madre entra en su cuarto,se despide como cada día antes de irse a trabajar.Es la única que aún está en casa a las nueve y media de la mañana,todos los demás han salido ya.
Desde la cama,ella le pide que abra la contraventana para que entre el sol y entonces sea él quien la despeje,ya que al final ha decidido no levantarse a acallar al puñetero móvil.
El sol no entra.Hoy está nublado...Es igual.Habrá que levantarse de todas maneras.
Se lleva el radiocassette al baño,se pone un CD con canciones que sabe que todas le gustarán,puesto que ella ha hecho la selección.No prefiere la radio por eso.No todas las canciones que suenan le gustan.Y para empezar el día,mejor empezarlo con música que le gusta.
Se sienta en la bañera,deja que el agua caiga en su cabeza mientras escucha.Y cierra los ojos.Esos "cinco minutitos más" que uno los emplea desde la cama,ella desde la bañera.Pero no llega a dormirse,claro.
Luego,se lava los dientes,después se viste.Y rápidamente.Son casi ya y veinte.A y media pasa el autobús...Bueno.Como siempre,a y veintiocho sale zumbando de casa con un paquete de galletas en la mano,se tropieza con su perro,siempre atento a lo que lleva en la mano por si es algo que le gustaría zamparse.
La mañana,entre unas cosas y otras,-al fin y al cabo-la pasa bastante tranquila.Luego vuelve a casa en el autobús,se encuentra con las mismas personas de siempre.La chica que recoge al bebé en la guardería al lado de la estación,un par de viejecitas que salen de natación del polideportivo,un señor mayor que baja cada mañana al pueblo a comprar el pan y que siempre lleva caramelos para darle a ese bebé que sale de la guardería, y dos niños pequeños que,pese a ser la una menos cuarto del mediodía,ya vuelven a casa del colegio, y se entretienen en el trayecto hablando de juegos de videoconsola con el conductor.Casi siempre.
Ella se entretiene,claro.Le encanta observar cada detalle,cada gesto.
Come en casa,y rápidamente,otra vez.Luego,vuelve a coger el autobús,después el metro,después el tranvía.Las mismas personas de todos los días,siempre.Entretanto,ella escucha la música de su no tan nuevo mp3,que casi siempre está sin batería.
Luego clase,luego charreta en la cafetería,luego vuelta a casa :tranvía,tren,autobús.
Y anochece... Todo el mundo vuelve a casa,otro día más.
Y como cada día,ella vuelve a preguntarse qué va a hacer.Qué va a escoger.Por qué se decidirá.Se da cuenta de que se encuentra en mitad de dos flechas,inútilmente, sin adentrarse en ninguno de los dos caminos.Son hojas en blanco,vacías,aún están esperando a que escriba en ellas algo,lo que sea,pero algo.Está claro que nadie va a hablar por ella,nadie se arriesgará por ella.Es ella,ella ella,nadie más.
¿Por qué le está costando tanto?Mucho tiempo perdido,eso es lo único que saca en claro de todo.Y mientras como una imbécil deja pasar los días pensando qué es lo que quiere realmente,no está cumpliendo con lo que se propuso.Quizá exagere,y no sea tan crucial elegir tan rápido.
Eso sí,que no deje pasar las oportunidades,ni una de ellas.¿Eso sí?¡Pero si todas pasan de largo,y ni se da ni cuenta!Anda tan enfrascada en "y sis" que no ve más allá de sus narices.Espera señal divina que le indique cual es la puerta que tiene que abrir y en la que tiene que entrar.Bueno.Algo le esperará de alguna manera u otra,sea cual sea.¿Pero qué se supone que espera encontrar?
Tiene miedo,eso es.Miedo a equivocarse,a no poder echar marcha atrás.
Sí,es verdad,"pobresita niña,que no sabe lo que quiere,aish qué pena más grande,qué gran preocupación".
¿Que soy una cría?¿Una tonta del bote?¿O una niñata?Podría decir que me da igual.Pero no.Nada me ha dado nunca igual,por mucho que a veces lo parezca.
Llega el momento en que o escoges,o acabas en mitad de una encrucijada,sin sacar partido a ninguna de dos ilusiones.Mucho tiempo con un interrogante enorme sobre mi cabeza,aunque no se ve.
Cómo saber si uno vale para algo...o más bien,valdrá.Pero y también...qué mas da?Al final el tiempo deja a cada cual en su lugar.¿Y si te equivocas?Dicen que caer está permitido...Pero eso sí.Levantarse es una obligación.
"Should I?Could I?have said the same wrong things right a thousand times."
Su madre entra en su cuarto,se despide como cada día antes de irse a trabajar.Es la única que aún está en casa a las nueve y media de la mañana,todos los demás han salido ya.
Desde la cama,ella le pide que abra la contraventana para que entre el sol y entonces sea él quien la despeje,ya que al final ha decidido no levantarse a acallar al puñetero móvil.
El sol no entra.Hoy está nublado...Es igual.Habrá que levantarse de todas maneras.
Se lleva el radiocassette al baño,se pone un CD con canciones que sabe que todas le gustarán,puesto que ella ha hecho la selección.No prefiere la radio por eso.No todas las canciones que suenan le gustan.Y para empezar el día,mejor empezarlo con música que le gusta.
Se sienta en la bañera,deja que el agua caiga en su cabeza mientras escucha.Y cierra los ojos.Esos "cinco minutitos más" que uno los emplea desde la cama,ella desde la bañera.Pero no llega a dormirse,claro.
Luego,se lava los dientes,después se viste.Y rápidamente.Son casi ya y veinte.A y media pasa el autobús...Bueno.Como siempre,a y veintiocho sale zumbando de casa con un paquete de galletas en la mano,se tropieza con su perro,siempre atento a lo que lleva en la mano por si es algo que le gustaría zamparse.
La mañana,entre unas cosas y otras,-al fin y al cabo-la pasa bastante tranquila.Luego vuelve a casa en el autobús,se encuentra con las mismas personas de siempre.La chica que recoge al bebé en la guardería al lado de la estación,un par de viejecitas que salen de natación del polideportivo,un señor mayor que baja cada mañana al pueblo a comprar el pan y que siempre lleva caramelos para darle a ese bebé que sale de la guardería, y dos niños pequeños que,pese a ser la una menos cuarto del mediodía,ya vuelven a casa del colegio, y se entretienen en el trayecto hablando de juegos de videoconsola con el conductor.Casi siempre.
Ella se entretiene,claro.Le encanta observar cada detalle,cada gesto.
Come en casa,y rápidamente,otra vez.Luego,vuelve a coger el autobús,después el metro,después el tranvía.Las mismas personas de todos los días,siempre.Entretanto,ella escucha la música de su no tan nuevo mp3,que casi siempre está sin batería.
Luego clase,luego charreta en la cafetería,luego vuelta a casa :tranvía,tren,autobús.
Y anochece... Todo el mundo vuelve a casa,otro día más.
Y como cada día,ella vuelve a preguntarse qué va a hacer.Qué va a escoger.Por qué se decidirá.Se da cuenta de que se encuentra en mitad de dos flechas,inútilmente, sin adentrarse en ninguno de los dos caminos.Son hojas en blanco,vacías,aún están esperando a que escriba en ellas algo,lo que sea,pero algo.Está claro que nadie va a hablar por ella,nadie se arriesgará por ella.Es ella,ella ella,nadie más.
¿Por qué le está costando tanto?Mucho tiempo perdido,eso es lo único que saca en claro de todo.Y mientras como una imbécil deja pasar los días pensando qué es lo que quiere realmente,no está cumpliendo con lo que se propuso.Quizá exagere,y no sea tan crucial elegir tan rápido.
Eso sí,que no deje pasar las oportunidades,ni una de ellas.¿Eso sí?¡Pero si todas pasan de largo,y ni se da ni cuenta!Anda tan enfrascada en "y sis" que no ve más allá de sus narices.Espera señal divina que le indique cual es la puerta que tiene que abrir y en la que tiene que entrar.Bueno.Algo le esperará de alguna manera u otra,sea cual sea.¿Pero qué se supone que espera encontrar?
Tiene miedo,eso es.Miedo a equivocarse,a no poder echar marcha atrás.
Sí,es verdad,"pobresita niña,que no sabe lo que quiere,aish qué pena más grande,qué gran preocupación".
¿Que soy una cría?¿Una tonta del bote?¿O una niñata?Podría decir que me da igual.Pero no.Nada me ha dado nunca igual,por mucho que a veces lo parezca.
Llega el momento en que o escoges,o acabas en mitad de una encrucijada,sin sacar partido a ninguna de dos ilusiones.Mucho tiempo con un interrogante enorme sobre mi cabeza,aunque no se ve.
Cómo saber si uno vale para algo...o más bien,valdrá.Pero y también...qué mas da?Al final el tiempo deja a cada cual en su lugar.¿Y si te equivocas?Dicen que caer está permitido...Pero eso sí.Levantarse es una obligación.
"Should I?Could I?have said the same wrong things right a thousand times."


3 Comments:
Quizá tenga que darte igual... y romper el "lo que debería parecerte" y simplemente que sea lo que es.
precisamente por eso mismo.¿Qué es lo que es?
pf! q tonta.
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